MÁS ALLÁ DE LOS SENTIDOS

Actualizado: jul 12

POR ALLARI PRIETO





Hace unos días por recomendación de una persona muy cercana a mí, tuve la oportunidad de ver la película “Perfect Sense” titulada en español Al final de los sentidos”. Debido a la similitud de la trama con la situación que vivimos actualmente, pude asegurar que la película se había filmado en 2020, (me parece que muchos elementos la hacen una cinta atemporal).


Pero justo cuando me disponía a escribir este texto y comencé a investigar sobre el filme, me llevé una gran sorpresa. La película se filmó en realidad en 2011. Nueve años antes de que nos tocará vivir la pandemia del COVID- 19.


Coincidencia, mensajes atemporales, sabiduría perfecta, no lo sé, el punto es que es una película que viene como anillo al dedo en el tiempo que estamos viviendo y nos invitar a mirarnos desde otro lado, poder observar desde otra perspectiva nuestra humanidad, nuestra autoconcepción como seres sensoriales, la capacidad de relacionarnos con los otros.


El filme escrito por Kim Fupz Aakeson y dirigido por David Mackenzie nos posibilita a hacer una profunda autocrítica: Nos relacionamos con los demás, como si ellos no fueran otra cosa, que la percepción de nuestros sentidos y como si su presencia en nuestra realidad, no fuera otra cosa que una necesidad súper hedonista de sentir. Percibir al otro como un elemento externo de mi propio placer.


Perfect Sense, narra la historia de una médica empidemióloga (Eva Green) y un Chef (Ewan McGregor) que se enamoran justo al principio de una pandemia de dimensiones globales. La trama se desarrolla en Glasgow en donde simultáneamente a diversas partes del mundo, los seres humanos comienzan a experimentar la pérdida del sentido del olfato. El asunto genera gran expectación, y temor pero después de unos días, los humanos comienzan a experimentar la pérdida del gusto, después el oído y finalmente la vista.


Justo durante los primeros síntomas es que Michael y Susan se conocen, sus primeros encuentros son un despliegue de percepciones sensoriales, la petición de un cigarrillo al final de una larga jornada de trabajo como un primer encuentro. Posteriormente una deliciosa cena. Una vez que ambos pierden el sentido del gusto, es trágico por unos días, pero ellos y el mundo se adaptan. La gente ahora asiste a los restaurantes a escuchar los sonidos y la vibración de los alimentos, Quedan el resto de los sentidos, explorar a través de la sensaciones táctiles, agotar el sentido de la piel, el sexo, la música, el arte y la fotografía. La capacidad de vivir sólo instantes, sin pensar mucho más en lo que vendrá. Aquí y ahora, sin embargo, lo inevitable llega y la cinta muestra una humanidad desbordada y desesperada, incapaz de ver más allá, de crear un autoconcepto de si mismos más allá del cuerpo físico y sus necesidades.


Inevitablemente surge un cuestionamiento ¿Por qué si los seres humanos somos tridimensionales somos tan incapaces de explorar y generar conocimiento de nuestras otras dimensiones? Y entonces el título en español hace todo el sentido “Al final de los sentidos” ¿Qué somos los seres humanos cuándo nuestros sentidos de percepción se agotan? ¿Qué somos más allá del primer kosha, de nuestro cuerpo físico y sobre todo, qué son los otros para nosotros sin la percepción de los sentidos? Perfect Sense es una hermosa lección que nos muestra que cuando todo parece agotarse, que aún cuando todo parece ser caos en el exterior, siempre podemos regresar a ese espacio interior de silencio donde habita la paz y la verdad, que incluso el acto de amor más poderoso y profundo hacia otro ser puede ser solo permanecer a su lado sintiéndolo respirar. Porque somos justo eso seres viviendo una experiencia terrenal, mucho más allá de los sentidos.


*Si alguno de ustedes, queridos lectores quieren ver el filme, pueden hacerlo a través de la plataforma Roku en el canal de streaming conocido como Pluto.

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