LA OSCURIDAD DE LA IGNORANCIA DESAPARECE ANTE LA LUZ DEL MAESTRO: GURU PURNIMA

POR LINDSAY MARTÍNEZ




Cuando la vida carece de sentido y la oscuridad inunda nuestro andar, el temor llega a ser tan fuerte que el respirar casi duele; los días y las noches se vuelven eternos y ese vacío en el alma nos arrastra a la agonía. Sin embargo, hay también una voz muy dentro de nosotros que nos dice “calma… respira”.


Esa misma voz es la que parece silenciarse cuando no sabemos qué camino tomar o cuando nuestras decisiones parecen ir de mal en peor, pero no siempre es así. Hay días de gloria donde la voz de nuestro maestro interno parece muy clara y precisa; días en que nuestros guías físicos y espirituales se hacen presentes y la luz ilumina nuestra senda, la luz que abre las tinieblas y desvanece la oscuridad del alma, la luz que con un murmullo repite “calma… respira”, y con ese aliento del alma el Avidya desaparece ante la luz del maestro; esa ignorancia de caminar a tientas, perdido, como a ciegas, se va ante la luz que ilumina el camino.


Al celebrar el Guru Purnima, la voz constante repite “calma… respira” y la fiesta de la luz comienza, el gurú se hace presente y nuestro interior se vuelve un camino de luces de colores y cantos de devoción; con amor invocamos la energía de nuestro maestro interno y honramos a nuestros maestros externos. Con cantos de alegría los días oscuros de ignorancia desaparecen y se abre el camino a verdad.


Entre reflexión y amor, la voz dentro sigue diciendo “calma… respira” y en un sollozar de amor nuestra alma canta:


AAD GURAY NAMEH JUGAD GURAY NAMEH SAT GURAY NAMEH SIRI GURU DEVAY NAMEH


Ante la repetición del canto, nuestra mente se calma y el alma se abre. Ante la dirección del gurú, la vida retoma el sentido y la luz inunda nuestro andar, el amor llega a ser tan fuerte que la agonía de los días pasados desaparece y con un suspiro sentimos la presencia del maestro, vemos la manifestación de lo que es y avanzamos en la celebración de un nuevo año espiritual, anhelando un año de luz y conexión con nuestro guía interno.




Con la mano en el corazón entre la repetición de los canticos al gurú, “saludamos a la única luz, saludamos a la luz primordial, saludamos a la luz verdadera, saludamos a la luz a través de los tiempos”, con la mano en el corazón agradecemos la presencia de nuestros maestros espirituales.


En medio de la fiesta de la luz, del Guru purnima, damos un nuevo propósito a nuestro año y sin saber cómo, una sonrisa ilumina nuestro rostro, mientras la voz dentro de nosotros dice suave y sutil “calma… respira”.

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