LO QUE YOGA TE DA… NUEVA VIDA

POR LISSETE FLORES



El Yoga es una hermosa disciplina muy reconocida pero también muy poco conocida, por eso quiero darte hoy un enfoque distinto a todo lo que has visto, escuchado o experimentado; un enfoque que va mucho más allá del beneficio de la actividad física, -que es como se ve y se vende en el Occidente-, con cuerpos muy estilizados, haciendo posturas casi imposibles a la vista de la gente que no hace ejercicio.


Te quiero platicar mi experiencia personal. He sido deportista desde siempre. He practicado diferentes deportes como el tenis, patinaje artístico sobre hielo, jazz, bicicleta, natación; corrí varias carreras de 10 y 21 km y todos los deportes los he practicado por muchos años, siendo muy constante y disciplinada.


El deporte siempre ha sido parte indispensable de mi vida; mi enfoque siempre había sido la actividad física pero conforme fui creciendo, me di cuenta que más que practicar un deporte, era mi terapia y mi espacio; ese lugar donde me regalaba bienestar personal. Al terminar mi rutina, me sentía renovada no sólo en lo físico, sino mental y emocionalmente pero fue cuando el yoga entró en mi vida, que me di cuenta que era básico encontrar el equilibrio en nuestro ser y que, haciendo todos los demás deportes, no lo había alcanzado; no porque esos deportes fueran malos sino porque Yoga te enseña a generar calma en ti; no por exceso de cansancio,- que es una salida que muchas personas tomamos-, pensado que si no nos esforzamos demasiado, si no duele, no alcanzas nada. Lo que suelo explicar es que debemos domar a la fiera, no por agotarla al punto de que ya ni se pueda mover, sino porque esa fiera está en calma y en armonía con todo su entorno y sobre todo, consigo misma.


Practico Yoga desde hace 14 años y pretendo seguir mientras la vida y mi cuerpo me lo permitan porque he aprendido mucho más de todo lo que a continuación te describo. Yoga no sólo me ha hecho un cuerpo mas fuerte, elástico, adaptable, equilibrado y tonificado sino también me ha enseñado a ver la vida mucho más allá de lo físico y el ego… Me ha enseñado:


1. Vivir el momento presente… Mi mente siempre había divagado entre mis múltiples pensamientos, sobre todo futuros y pasados. Con yoga entendí que mi práctica me hace enfocar mi mente en ese momento para sentir mis dedos de los pies, o mi respiración, o la rotación y colocación de mis rodillas, piernas, brazos, cuello, etc. Me enseñó a estar aquí y ahora, no por copiar movimientos, o centrarme en todo lo externo, sino por tomar conciencia de mí, desde mi interior, hacer y sentir el movimiento en cada rincón de mi ser.


2. A ser consiente de mí en todos los sentidos. Todos los días son distintos, tanto el clima, el ambiente que te rodea, las actividades, las condiciones, las emociones, las personas etc. y nosotros al igual vamos cambiado, nos adaptamos a todo lo antes mencionado, por tanto, no puedes estar siempre igual, ni hacer siempre lo mismo; al contrario, la constante en ti es el cambio por lo que, antes de cada práctica, debes tomarte unos minutos para determinar en ese momento cómo te sientes, desde la compasión y desde el amor. Hoy tengo o no tengo energía, fuerza, ánimo y desde ahí regalarte lo que realmente necesitas, porque hay días que no necesitas correr 10km, hay días que sólo necesitas guardar silencio dentro de ti y estar contigo y para ti. Y la vida agitada diario te lleva toda la contra, pero si realmente eres consiente de ti, puedes determinar lo que necesitas y no luchar contigo.


3. A reconocer mi cuerpo, mi respiración, pero sobre todo mi mente y mis emociones. Vivimos tan ocupados con lo externo: trabajo, estudios, vestido, alimento, dinero, fiestas, casa, coche, que nunca nos damos el tiempo si quiera de reconocer qué tan acelerada está nuestra respiración y menos si tenemos algún dolor o molestia o si tu mente está acelerada, abotagada o cansada. En una práctica de yoga, en cada postura, tomas consciencia de la alineación de cada rincón de tu cuerpo, pero si tu mente y tu respiración no están sincronizadas y andas en otro lado, no alcanzas el objetivo que es equilibrarte en todos los sentidos, unir tu mente, tu cuerpo, tus emociones y formar el equilibrio que necesitas. ¿Cuántas veces te ha sucedido que llegas a un lugar, sin recordar como lo hiciste? Es porque no eres consiente del momento, de ti ni de lo que haces. Parecemos robots en la rutina diaria. Así que regálate la gran dicha de reconocerte a ti mismo al punto de saber tan sólo, cómo estás en este momento.


4. Me ha enseñado mis habilidades y mis limites. En cada práctica se hacen varias posturas diseñadas para trabajar, tonificar, oxigenar y mejorar en general, el funcionamiento de nuestro cuerpo; hay posturas sencillas y otras muy complicadas y como seres humanos, cada uno reacciona distinto ante circunstancias en las que no puedes hacer más o igual que los demás y nos la vivimos comparándonos con todos. Bien, pues Yoga te confronta contigo mismo al realizar posturas complejas para tu cuerpo, tu mente y tus emociones y saca tu verdadero YO, como eres…. Si al salir de una clase en la que no te salió nada, sales enojado, frustrado con el maestro, o eres de los que cuando no te sale, más te esfuerzas, o eres de los que, aunque te rompas un hueso lo haces, sin importar las consecuencias, sin ningún límite, o eres de los que fluye sin generar emociones, a pesar de los pesares… En el tapete de yoga mostramos nuestra verdadera esencia, nuestra personalidad, nuestras emociones y paradigmas, ya que cada postura te confronta contigo, así que te pregunto… ¿alguna vez te has confrontado? Te aseguro que es hermosos conocerte.


5. Me ha ayudado a distinguir cansancio y estrés. Conforme pasa el tiempo que llevas practicando Yoga ves cómo te haces consiente de ti a detalle y esto también te ayuda a detectar realmente cuando estás cansado, agotado, estresado, ansioso, nervioso. Te ayuda a reconocerte y determinar para dónde ir y no a vivir en el agotamiento extremo al punto de explotar sin saber porque… Cuando reconoces tu nivel de estrés, es más fácil buscar desde la compasión, la manera de solucionar tu situación sin afectar a los demás. Cuando se vive ensimismado, sin pensar en los demás y eres de las personas egoístas que sólo explotan con quienes ni tienen la culpa, es indispensable poner un alto y al estar en tu tapete puedes conseguir ser atento, empático, compasivo contigo y con todos los que te rodean.

6. A vivir una vida más plena en todos los sentidos. Al estar en equilibrio, consiente de quién eres, cómo eres y cómo estás, es muy sencillo determinar a dónde vas, seguro de hacer lo que realmente necesitas y no por lo que los demás definan o piensen. Al ser empático contigo, es más fácil definir tu camino, tus acciones y por ende tus consecuencias son mejores. Si ocupas y aprovechas tus habilidades, si te reconoces, la vida fluye mejor, más sencilla y menos sufrida. Si duermes bien, si descansas, si te alimentas espiritualmente todo se ve desde un ángulo distinto. Te invito a que te unas a esta visión de la vida en donde realmente no es tan mala ni tan difícil, todo depende del enfoque y el ángulo con el que la miras. Si haces todo lo anterior tu vida será más plena, pero sobre todo, tú vivirás más pleno y a gusto contigo mismo y con todo lo que te rodea. Aceptando las circunstancias de tu entorno y aprendiendo todo lo que la vida nos da día a día, que es mucho y muy valioso.


Yoga ha transformado mi forma de vivir, me ha enseñado a estar en el presente a través de mi mente, cuerpo y emociones, equilibrándome, conociéndome desde mi interior y generando la paz que tanto necesitaba y que nunca imaginé, ni conocía. Una calma que sólo en mí pude encontrar. Por eso me certifiqué como maestra de Yoga, porque me dije “muchas personas se beneficiarían al practicarlo, debo compartirlo.” Y desde hace 9 años felizmente comparto mis conocimientos con mis alumnos, aquellas personas listas y dispuestas a crecer y evolucionar.


Mi admiración aumenta cada día que termino una clase y veo sus efectos, no sólo en mí, sino también en mis alumnos; es increíble compartir y fluir con ellos, mejorando también su calidad de vida. Te invito a experimentarlo en carne propia para que todas estas palabras te hagan más sentido.


Practica yoga, vive Yoga.


Equilibrio es libertad.

Namasté.



17 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo