PERDONAR PARA SOLTAR

Por Lissete Flores


"Para poder soltar muchas de esas emociones dañinas hay que trabajar el perdón, no solo hacia terceras personas, sino a ti mismo."



El pasado 22 de septiembre entramos a otra estación del año, el otoño, que es un ciclo más de la naturaleza y que nos regala muchísima enseñanza; tan solo hay que prestarle atención más allá de lo que normalmente vemos.

Por ejemplo: Un árbol… ¿Te has detenido a observarlo y a analizar todos los ciclos que vive dependiendo de la época del año?, ¿Has notado su gran habilidad de adaptación a las distintas circunstancias? Bien, analicemos juntos el otoño. El clima cambia y hace que las hojas de los árboles se marchiten y comiencen a secarse, cambiando de diferentes tonos de verde, pasando por tonos naranjas hasta llegar a tonos café, y cuando están por completo secas, el aire las tira. Dejando al árbol completamente pelón. Soltando todo aquello que ya no necesita. Este proceso es indispensable para sobrevivir al invierno y que en primavera pueda volver a reverdecer. Hagamos lo mismo, respetemos los ciclos de la naturaleza y aprovechemos el otoño para soltar todo aquello que no necesitamos y así, poder iniciar nuevos ciclos con nuestra energía renovada. ¿Has analizado tu vida y determinado aquello que ya no quieres? Te invito a que lo hagas, define aquello que necesitas soltar y que quieres soltar. Son 2 conceptos distintos, sin embargo, van muy de la mano. Lo que necesitas soltar es aquello que tienes identificado como dañino para ti, por ejemplo: rencores, dolor, tristeza, frustración, desamor, etc. Lo que en realidad quieres soltar es todo aquello en tu vida que sabes que no trae nada positivo, pero que has ido guardando con el tiempo y que ya te estorba. Para poder soltar muchas de esas emociones dañinas hay que trabajar el perdón, no solo hacia terceras personas, sino a ti mismo.

Perdonar encierra mucho aprendizaje, ya que nos hace ir más profundo en nuestros pensamientos y emociones, sobre todo ir al pasado, que a veces es muy difícil, pero al mismo tiempo ayuda a hacernos consientes de nuestra realidad y por ende crecer y renovar energía. ¿Hay algo o alguien a quien no hayas aceptado, aún cuando las circunstancias o el resultado no es lo que esperabas? ¿Sigues recordando constantemente algún evento desagradable de tu vida? ¿Hay algo o alguien a quien le guardes rencor, enojo u odio? ¿Reconoces alguna frustración debido a algo que no ha sucedido en tu vida como lo esperabas? Si respondiste afirmativamente a alguna de las preguntas anteriores, entonces te hace falta perdonar. Te recomiendo que analices aquella situación que te tiene atorado, y determines toda la enseñanza que está guardada en ella, primero aceptándola tal cual es, aunque no sea agradable, después analiza si había algo en tus manos que pudo haberla cambiado y te pregunto: ¿Lo puedes cambiar ahora? Si lo puedes cambiar todavía, hazlo, sino, es tiempo de perdonar a los involucrados y a la situación como tal, pero sobre todo, necesitas perdonarte por lo que te hizo falta hacer o lo que hiciste que no debías hacer y así, soltar por completo, liberarte de esos pensamientos constantes que solo te causan daño, culpa, resentimiento, enojo, tristeza, odio, etc. Acepta tu realidad, justo como lo hace el árbol, no se aferra a sus hojas, las deja ir a que cierren su ciclo y recibe la nueva etapa de su vida; de igual manera hazlo tú, cierra todos los ciclos que ya no necesitas, todo aquello que ya pasó y que no va a cambiar, lo que si puedes hacer, es aprender la lección para que no se repita, puedes cambiar tu manera de actuar y de pensar para así hacer mejor las cosas para ti y quienes te rodean, también puedes cambiar la forma en la que los recuerdas, eliminando las emociones y haciéndote consiente de todo el aprendizaje. Recuerda que perdonar es olvidar, dejar todo lo que te hace daño y solo mantener presente aquello que te haga ser un mejor ser humano.



Escribe: Lissete Flores

Primera corrección, edición en web y selección fotográfica: Allari Prieto

Edición y corrección de Estilo: Fernanda Barroso

138 vistas